Solana usa prueba de participación: en lugar de minar, quienes validan las operaciones ponen SOL en juego, y cuanto más SOL respalda a un validador, más peso tiene al confirmar bloques. Le suma un reloj propio, llamado prueba de historia, que marca el orden de las operaciones antes de validarlas y le permite ir muy rápido.
Sobre esa red corren aplicaciones de todo tipo: exchanges descentralizados, juegos, pagos y la emisión de tokens nuevos, incluidas muchas memecoins. También circulan stablecoins como USDC y USDT, que viajan por Solana con comisiones muy bajas. Cada una de esas operaciones se paga en SOL, y de ahí sale buena parte de su demanda.